Llevo años entrando y saliendo de hoteles y casas con la camilla a cuestas en Mallorca. Esto es lo que he aprendido a base de rozaduras en el tapizado, una camilla mojada que nunca perdió el olor y un par de lumbagos. Va por partes: coche, escaleras, transporte público, hoteles, y lo que rompe camillas sin que te des cuenta.
1. En el coche
- Nunca suelta en el maletero. Cada frenazo es un golpe en una esquina. Bolsa cerrada y, si puedes, tumbada con la parte acolchada hacia arriba.
- Cuidado con lo que va encima. El tapizado se marca con cualquier cosa que lleve peso encima 20 minutos. La camilla arriba del todo o de pie contra el respaldo.
- Verano: el vinilo a 60 °C dentro del coche se ablanda y se marca. Bolsa clara o manta encima si va a estar horas al sol.
2. Escaleras sin ascensor
- Las ruedas no suben escaleras. Se cogen las asas laterales y se sube a pulso, camilla pegada al cuerpo, no colgando.
- Si son más de dos pisos, plantéate dejarla en la bolsa sin ruedas ese día: 2 kg menos.
- Sube con la parte de las patas hacia abajo: si se te escapa, cae sobre el marco, no sobre el tapizado.
3. Transporte público
- Bolsa con ruedas, sin discusión. Andenes, pasillos, rampas: es donde más rinde.
- Los torniquetes del metro son el enemigo: pasa por la puerta ancha.
- En el bus, entre las piernas o en el hueco de las sillas de ruedas si está libre.
4. Hoteles
- Entra por la puerta principal con la bolsa cerrada. La recepción lo nota: una bolsa negra limpia es un profesional; una camilla envuelta en una manta es un problema.
- Pregunta por el ascensor de servicio si el de clientes es pequeño: casi todos los hoteles lo tienen y prefieren que lo uses.
- Deja la bolsa en el pasillo de la habitación, no en el baño (humedad).
5. Lo que rompe camillas sin que te des cuenta
- Arrastrarla sin bolsa por el suelo del parking: las patas se rayan y el mecanismo de plegado coge arenilla.
- Guardarla mojada. Aunque sea de lluvia. El tapizado no lo perdona.
- Plegarla con el reposacabezas puesto. Dobla el anclaje.
- Cargar por la correa de la camilla en vez de por la bolsa: las correas de fábrica no aguantan un año.
6. Tu espalda
Alterna el hombro cada trayecto. Ajusta la correa para que la bolsa vaya a la altura de la cadera, no colgando en la rodilla. Y si haces más de tres visitas al día, deja de cargar y empieza a arrastrar: la comparativa con ruedas o sin ruedas te lo explica con números.